Los hijos de Dios son sin pecado, como Jesús lo fue en esta tierra. El propósito de su venida fue justamente librar a su pueblo de sus pecados, para que una vez nacidos del agua y del Espíritu, ya con Cristo dentro de ellos, se conduzcan imitándolo en todo.
LETRA
/Quem comete pecado é do diabo, porque o diabo peca desde o princípio.
Para destruir as obras do diabo é que o Filho de Deus se manifestou/