LEVANTO MI ALMA – SALMO 25:1-9

David pide a Dios protección de sus enemigos y que no tenga memoria del tiempo en que pecó contra Él. Pero este salmo no se trata en su totalidad de David, sino de Aquel de quien habla toda la Escritura (Lucas 24:44): de Jesús, rogando al Padre que lo dirigiera en este mundo, diciéndole qué hacer, a dónde ir y a quiénes encaminar y enseñar su carrera. 

LETRA 

/A ti, oh, Yahvé, levantaré mi alma/ 

Dios mío en ti confío, no sea yo avergonzado, 

No se alegren de mí mis enemigos / 

A ti, oh, Yahvé, levantaré mi alma 

 

Acuérdate, oh, Yahvé, de tus piedades 

Acuérdate, oh, Yahvé, de tus misericordias 

De los pecados de mi juventud y de mis rebeliones 

No te acuerdes. 

A ti, oh, Yahvé, levantaré mi alma 

 

Bueno y recto es Yahvé 

Por tanto Él enseñará a los pecadores el camino 

Encaminará a los humildes por el juicio 

Y enseñará a los mansos su carrera 

//A ti, oh, Yahvé, /////levantaré mi alma///// // 

Solo a ti 

-Ten misericordia de mí 

A ti levanto mi alma 

A ti levanto mi súplica 

Pues yo sé que Tú me escuchas 

Tú me ayudas 

A ti clamé y Tú me rescataste 

Con misericordia me miraste-.