SALMO 1 

Una promesa de salvación y recompensa por las justicias de los buenos. Eso es el Salmo uno. Su esencia se refiere a un varón: Jesucristo, que no participó de pecado, no convino con los malos hacer iniquidad, sino que se guardó y recibió de Dios su premio eterno. Por otro lado, presenta la recompensa de los malos, ser destruidos y perecer para siempre.  LETRA  /Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,  Ni estuvo en camino de pecadores,  Ni en silla de escarnecedores se ha sentado/;    /Sino que en la ley del Señor está su delicia,  Y en su ley medita de día y de noche.  Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,  Que da su fruto en su tiempo,  Y su hoja no cae./  ///Y todo lo que hace, prosperará//  /Al varón que no anduvo en consejo de malos//    //No así los malos,  Que son como el tamo/ que arrebata el viento.  //Por tanto, no se levantarán /los malos/ en el juicio,  -Serán- Ni los pecadores -contados- //en la congregación/ de los justos/////    Porque Dios conoce el camino de los justos;  /Mas la senda de los malos ///perecerá////