SALMO 30 – ME DISTE VIDA

El clamor de Jesús está manifiesto en este salmo, como un cántico de victoria frente a sus enemigos que en esta tierra creyeron que lo vencerían por darle muerte. Él levanta un clamor desde el mismo Seol para que Dios Padre lo resucite, y Él lo hace, pues Dios no se olvida de sus santos. 

  • LETRA 

Te glorificaré, oh Yahvé, porque me has exaltado, 

Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí. 

Yahvé Dios mío, 

A ti clamé, y me sanaste. 

Hiciste subir mi alma del Seol; 

Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura. 

Cantad a Yahvé, vosotros sus santos, 

Y celebrad la memoria de su santidad. 

Porque un momento será su ira, 

Pero su favor dura toda la vida. 

Por la noche durará el lloro, 

Y a la mañana vendrá la alegría. 

 

Cantad a Yahvé, vosotros sus santos, 

Y celebrad la memoria de su santidad. 

A ti, oh Señor, clamaré, 

Y al Señor suplicaré. 

Oye, oh Yahvé, y ten misericordia de mí; 

Yahvé, sé tú mi ayudador 

Yahvé, Dios mío,  

/Te alabaré para siempre/