SALMOS 84 – TUS MORADAS

Una canción llena de alegría y esperanza en el final que Dios dará a los bienaventurados que confían en Él y perseveran hasta el fin, trabajando así para llegar a la morada que Jesús dijo en Juan 14:2 que iría a preparar para sus hermanos fieles y verdaderos. 

LETRA 

¡Cuán amables son tus moradas, oh Señor de los ejércitos! 

Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; 

Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. 

Aun el gorrión halla casa, 

Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, 

Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, 

Rey mío, y Dios mío. 

-Pregón- 

/Bienaventurados los que habitan en tu casa; 

/Perpetuamente te alabarán//  

/Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, 

/En cuyo corazón están tus caminos// 

/Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente/ 

/Cuando la lluvia llena los estanques/ 

/Irán de poder en poder 

Verán a Dios en Sion/ 

Yahvé Dios de los ejércitos, oye mi oración; 

Escucha, oh Dios de Jacob.  

Mira, oh Dios, escudo nuestro, 

Y pon los ojos en el rostro de tu ungido. 

 

/Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos/ 

/Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios/ 

/Que habitar en las moradas de maldad/ 

Porque sol y escudo es Yahvé mi Dios; 

Gracia y gloria dará Yahvé. 

/No quitará el bien a los que andan en integridad/ 

/Yahvé, Dios de los ejércitos, 

Dichoso el hombre que en ti confía/ 

-Pregón-